Sombrero Pill box & Jackie KennedyMartes, 28 de octubre de 2014

Jacqueline Kennedy y John Fitzgerald Kennedy

 

22 de noviembre de 1963. Jackie Kennedy desciende de la escalera del avión en el aeropuerto de Dallas, EE.UU. Tras ella vemos a au marido, John Fitzgerald Kennedy.  Ella luce un traje Chanel rosa con solapas azules, un modelo a medida confeccionado en el taller neoyorquino Chez Ninon. La guinda al elegante conjunto la pone un maravilloso sombrero pill box a juego, diseñado por Roy Haltson. Todavía hoy esta imagen está  grabada en la retina de millones de personas. Y también las instantáneas posteriores, cuando el presidente de Estados Unidos fue asesinado. Pero para aquel entonces el estilo de la primera dama ya había revolucionado la historia de la moda.

 

Mother And Child

Jackie Kennedy

 

¿De dónde viene el nombre de este sombrero? Pill box significa `pastillero’ y su denominación viene dada por su forma redondeada y sin alas. Su origen se remonta a la Primera Guerra Mundial, cuando fue diseñado por los militares británicos. Más tarde, en los años 30, el sombrero oval se puso d e moda tras la aparición de la actriz Greta Garbo en ‘Cómo tú me deseas’ (1932).

 

120508-1742-gretagarbo120

Greta Garbo

 

A partir de entonces el PillBox, un diseño inconfundible, se ha fabricado en todo tipo de materiales: fieltro de lana, paja, rafia, terciopelo… y  han sido muchas las mujeres que lo han lucido y lo lucen con estilo.  Aquí les dejo algunas de ellas y les planteo una pregunta: ¿Cuál les parece la más elegante?

¡Feliz tarde!

Nuria

leopard-print-audrey-hat

Audrey Hepburn

 

princegeorge4617-_1-1

Carla Bruni

 

Máxima de Holanda

Máxima de Holanda

Déjanos un comentario (0)

Comenzamos una nueva andadura, ¿nos acompañas?Martes, 15 de julio de 2014

Comenzamos nuestro viaje!

Lucca

FLh-KgS20_gAw4ZysI6PROUS8LkjLu8Vd4cmqDqIIj8,buknN3DJrcPASuxMNDZ7bsy3ZYCeM_GQ0BXvY8oBu38

Paula y Lucca

loreto tocado web

Loreto

Cristina con canotier Elizabeth

portada facebook DH sin texto

Paula con corona de rosas

m1XTNI3EtLQ4XpXTIO35EpaaCBrfm7K0DNLl1yO5mjY,UDTZuOLjFpwS6lN7JhPVyyn59T46QrxI5NnV0uAJhac

Cristina con canotier Harriet

BGNVXJyjSgSMyfQlwZSKnmpWdVZIMHyPJwHMFzYTY_E,PSHJzV-0EnmTjDV6BgQJtrhqh_zyUW8zSVxZBP5SJ-o-1

Paula con peina de novia Marianne

 

Déjanos un comentario (0)

Bye Madrid…Viernes, 13 de junio de 2014

 

 

 

menorca

¡Hola!

Después de unos meses de mucho ajetreo me tomo unos días de descanso. Además de buscar nuevos puntos de venta para los productos Divina Holly, pienso levantarme sin despertador, desayunar rico viendo el mar, leer mucho, poner la mente en blanco, darme la vuelta en la toalla una y otra vez, reírme como si no hubiera un mañana, comer fruta en la playa, bañarme en aguas cristalinas, pasear, cenar en el maravilloso restaurante de mi amigo Daniel, vamos… para qué les voy a engañar, ¡voy a darme la vida padre!

Aviso navegantes: Menorca es mi paraíso particular y cuando voy recargo pilas como para abastacer de electricidad a España entera y parte del extranjero durante un decenio;-)  ¡Prepárense, no es broma, vendré guerrera, más sonriente de lo habitual y feliz, muy feliz!

Como trabajo sola y no tengo en quién delegar los quehaceres, todos los pedidos realizados desde el día de hoy serán enviados a partir del 22 de junio:-) Paciencia, les aseguro que la espera merecerá la pena.

¡A la vuelta, más y mejor! Sean felices y estrujen cada instante. Dicen que la vida son dos días, ¿verdad?

¡Hasta la vista!

Nuria

Déjanos un comentario (0)

La despensicaMiércoles, 26 de febrero de 2014

¿Quieren saber una de mis grandes aficiones? Bucear entre recuerdos; puedo pasarme horas y horas; Da igual si es lunes por la mañana, martes por la noche, estoy un miércoles en el dentista, el jueves en clase de Pilates, de aperitivo un sábado o leyendo tranquilamente un domingo. Cualquier momento y lugar son buenos para que un sonido, un gesto o una idea enciendan la mecha y abra lo que yo denomino mi despensa particular. Muchos de mis recuerdos tienen forma de libro; otros, de collares y abalorios; también hay fotos que guardo como oro en paño; y así hasta el infinito, hay mucha vida detrás de las cosas materiales. Y esa vida es la que les da valor, o al menos eso creo yo. De lo contrario serían objetos, sin más.

Pero, sin duda alguna, los recuerdos más valiosos son los que me acompañan siempre, independientemente del lugar donde me encuentre, esos que resisten al paso de los años y siguen bailando en mi cabeza con una intensidad increíble. No tienen forma de nada pero le dan sentido a todo. Hablo de olores, sensaciones, personas, colores…

Les invito a entrar a mi despensa. Entren en silencio, por favor, y si no es mucho pedir cierren la puerta despacio, con dulzura… ¡Muchas gracias!

♥¿Cómo puede una oler las patatas guisadas de su abuela María 30 años después? Entraba por la puerta de su casa o de casa de mis padres y sabía que las estaba cocinando ella. Aunque estuviese mi madre, que también es una gran cocinera. Años más tarde, creo que hace cinco o seis, supe el secreto. “la abuela siempre ponía al final un poco de ralladura de nuez moscada. Y cominos, por supuesto”. Misterio resuelto. Eso sí, a día de hoy, a pesar de todo y de conocer el “toque” nadie ha alcanzado su nivel. Seguiremos teniendo patatas guisadas y las patatas de la abuela.

♥¿Y qué me dicen de las tiras de caramelos con pica pica que me traía mi padre el viernes a la casita de la sierra cuando venía de trabajar toda la semana en Madrid? Venían envueltos en una bolsa de El Corte Inglés. Y yo le veía bajar del coche, un Renault 9 gris plata, y me volvía loca. Por verle y por los caramelos, claro está. Y si algún día no encontraba nada en sus manos le decía con una gran sonrisa: “¿Papá, y los caramelos?”. Ya saben, con esa frescura y naturalidad que tienen los niños y luego perdemos cuando nos hacemos mayores. Entonces, él los sacaba del bolsillo de su americana y yo corría por el jardín como una liebre. Lo mejor: cuando me los metía en la boca y tras chuparlos unos segundos se abrían y salía un pica pica de limón. ¿Me creen si les digo que mientras escribo esto salivo? Es más, diría que los estoy saboreando…

♥ Otro gran momento sucedía de camino al colegio. Siempre nos llevaba mi madre y, algunos días, solo algunos, cambiábamos el recorrido para pasar por la panadería de Paco, un señor con cara de buena gente al que yo miraba con mucho respeto. Llegábamos allí y mi madre decía la frase mágica: “Buenos días, Paco, por favor póngame unos donuts de chocolate para las niñas”. Uno para mi hermana pequeña y otro para mi. Paco los cogía con mucho cuidado de una cajita de cartón –yo aprovechaba para mirar el chocolate fondant que caía por el agujerito– y los envolvía a la perfección en un papel de estraza. Después metíamos el donut en la mochila y al cole más felices que nadie, deseando que llegase la hora del recreo para comerlos.

♥ También recuerdo los caramelos de cuba libre que nacían al lado del tronco del árbol más grande del jardín. Todas las noches de verano, antes de acostarnos, dejábamos los envoltorios de los que nos habíamos zampado durante el día bien enterraditos, y por la mañana, nada más despertarnos, salíamos, revolvíamos la tierra y por arte de magia… ¡teníamos caramelos! Allí estaban, perfectamente colocados, una maravilla. No se lo que sentirían mis hermanos o mis primos pero yo me sentía la niña más especial del mundo. Los únicos niños del pueblo con un árbol mágico en el jardín,¡casi nada! ¡eso eran palabras mayores! Ya se encargaba mi abuelo Felipe de que no nos faltasen nunca. Cuando subían a jugar los niños del pueblo se lo contábamos y se quedaban tan alucinados como nosotros. “Tenemos un árbol mágico”, decíamos, “de verdad que da caramelos”.

♥ Almendras fritas. Los domingos mi padre salía a comprar el periódico y luego se tomaba un pequeño aperitivo. Yo, que siempre andaba pegada a él, me apuntaba siempre que podía. Íbamos a una taberna cerca de casa, justo al lado del quiosco de prensa. Me subía en una banqueta de madera alta y esperaba que pusieran, además de aceitunas y patatas, un platito de almendras fritas con sal que ellos mismos preparaban. A veces, todavía estaban templadas cuando te las metías a la boca. A mi me gustaba –y me sigue gustando– comérmelas despacio, saboreándolas, mientras que buscaba con la lengua los granitos de sal.

♥ Chiquitita. Seguro que conocen esta canción de Abba, pues bien, todavía no se el motivo pero cuando era pequeña lloraba cuando la escuchaba. A mi madre le encantaba, en versión español, con lo que pueden hacerse una idea de la frecuencia con la que echaba lágrima una servidora. “Qué le pasará a esta niña con esta canción, con lo bonita que es”, decía. Ahora, cuando la escucho la recuerdo con mucho cariño, me acuerdo de mi madre y de la infancia. Y les aseguro que ya no lloro, al revés, sonrío.

Bueno, ya pueden salir de mi despensa, ¡gracias por su visita! Prometo dejarles entrar otro rato dentro de poco;-)

¿Y ustedes, qué recuerdos llevan en la mochila? ¿Alguno que quieran compartir?

¡Feliz tarde!

Nuria

www.divinaholly.com

Déjanos un comentario (2)

Fenómenos extraños maravillososViernes, 14 de febrero de 2014

¡Buenos días!

Los que me conocen saben que tengo cierta tendencia a protagonizar fenómenos curiosos. Yo los denomino así, aunque una de mis amigas insiste en definirlos como “paranormales”. No estoy muy de acuerdo, la verdad, les aseguro que de momento no he escuchado psicofonías ni nada por el estilo aunque si admito que me he encontrado con algún que otro extraterrestre raruno. De cualquier forma, negar a estas alturas que me pasan cosas sorprendentes sería una estupidez, que narices… ¡una pena, diría yo! ¿Qué sería de mi sin estos episodios que me van vidilla y me ponen los ojos como platos? ¿Encajaría en una vida plana y aburrida? Creo que no. Lo que si me inquieta –para bien– es la causa de semejantes sucesos. Imagino que ser muy activa y curiosa te abre las puertas de acontecimientos a los que no tienes acceso si siempre haces lo mismo y vives en modo seta ON; te debates entre sota, caballo o rey; o si, simplemente, no cambias nunca tu recorrido por miedo a perderte. Aquí una servidora cambia de acera a diario, no porque sea chaquetera, sino porque me aburre la monotonía y entro en modo ostra ON. Y es así, cambiando de rumbo y dejándome llevar por mis impulsos como me encuentro, cada cierto tiempo y como quien no quiere la cosa, inmersa en una nueva historia. Entonces, suelto una gran carcajada y siento una culebrilla por el cuerpo y, al igual que cuando hago punto, comienzo a levitar. Y unos segundos después cargo energía para un decenio. Si, lo que oyen, para un decenio. La última recarga fue ayer, procedo a contársela pero les planteo primero una pregunta:

¿Es normal ir al endodrino y terminar con un sombrero de flores vintage subida en un montacargas de una nave de restauración? Normal no lo se, pero sucede, doy fe. Salí del médico, me subí en el coche y puse rumbo hacia la estación de Chamartín a recoger unos billetes de tren. Y cuando solo había recorrido 300 metros pegué un frenazo en la puerta de un gran edificio en el que me pareció ver muchos muebles preciosos y un cartel que decía “abrimos el primer domingo de mes”. Tengo que decir que en mi aparcamiento forzoso un agente de la ORA tuvo que correr para salvar su pie de un atropello. Una vez superado este pequeño incidente me dirigí a la entrada principal y pasé bajo el rótulo que decía “Con otra mirada”. En ese momento me vine arriba, me quité las gafas de sol para verlo mejor y entré nerviosita perdida. Seré tonta, una loca o lo que quieran, pero iba como si se me fuese la vida en ello. Salió a recibirme una señora muy amable y le expliqué que pasaba por allí, me había llamado la atención y quería saber si era un espacio privado o si, por el contrario, podía verlo. Me dijo que si, que tenía allí un taller de restauración y compraba y vendía muebles. También daba clases y alquilaba espacios a creadores. Y dicho esto, procedí a investigar el lugar. Levanté la vista y me topé con un gran sombrero de flores granate colgado en un perchero. Claro está, me lo puse iso facto y cuando me quise dar cuenta Mónica –así se llama la dueña– me dijo que me mandaba a ver la planta primera. Me acompañó hasta un montacargas, le dio al 1, y allí que me planté, sola en un sitio enorme visitando varias salas con muebles antiguos. Quince minutos más tarde, montacargas de nuevo y al B. Y más descubrimientos: espejos, sofás vintage, lámparas de cristal con siglos de historia, cuadros, mesas de cerezo… me volví loca, literal. Estuve casi una hora dando vueltas, mirando, remirando y por el camino me enamoré de varias piezas.

Aquí les dejo una pequeña muestra de mi visita y aprovecho para desearles un feliz San Valentin a unos, feliz San Solterín a otros y… ¡Feliz San Viernes para todos!

Déjanos un comentario (2)

#TEJERYLEVITARLunes, 10 de febrero de 2014

Cuando tejo, levito. Si, como lo oyen. Aquellos que me siguen ya saben que #tejerylevitar es un hashtag habitual en mis publicaciones cuando hay lana de por medio. ¿Creen que exagero? Ríanse a carcajadas, llámenme loca, lo que quieran, es la verdad. Levito tanto y de forma tan intensa que a veces aprovecho para limpiar el techo, poner la oreja en el suelo del vecino o, según despego de la silla, cojo hebra y disfruto al mirar desde allá arriba con otra perspectiva. Levitar mola mucho. Cuando desciendes al punto de partida todo es más mullido, más cálido, te sientes reconfortada, respiras hondo… y cuando miras lo que has creado, eso es el no va más, señores, un auténtico placer. No se cómo se sentiría Superman, pero aquí una servidora se siente Superwoman. Si, como lo oyen. SUPERWOMAN.

Tejer es de las pocas cosas con las que consigo dejar la mente en blanco y centrar mi atención en ese instante, en cada punto, en el tacto de la lana, el color… salivo al pensarlo. Creo que si han llegado hasta aquí ya saben que soy una adicta al punto. También a inventarme cosas y a crear; A observar a mi alrededor con los ojos como platos; A pensar qué pasaría si mezclase esto con aquello y me saltase las normas para conseguir algo único; A buscar lo diferente dentro de la uniformidad; A hacer de las pequeñas cosas grandes logros; A descubrir que cada día, independientemente de si llueve o está nublado, hay algo bonito por delante.

Comencé a tejer en un momento muy difícil de mi vida, por necesidad, cuando me resultaba imposible concentrarme. Intentaba leer, imposible. Intentaba concentrarme con música, imposible también. Intentaba centrar mi atención en una película… no aguantaba ni dos minutos. Ni siquiera podía dormir más de un rato seguido. Un buen día fui a comprar lana, no me pregunten por qué. Sentí la necesidad y allí que me planté. “Buenos días, quiero un ovillo de lana y unas agujas gruesas”. Y comencé a tejer pantuflas para un regimiento. También bufandas; Y gorros; Y patucos para regalar a todo los bebés que nacían por aquel entonces. Tejí tanto que puedo decir orgullosa que contribuí al bien común, abrigué a media España.

Y hace unos días, a pesar de que ya conocía de sobra las bondades de pegarle a las agujas, he descubierto que existe la “lana terapia”. Así que como ya intuía, no comencé en esto por casualidad. Es más, disfrutaba y disfruto con algo que me hacía y me hace mucho bien. Y por eso tejía y tejía; y tejo y tejo. ¿Sabían que tejer reduce la ansiedad y fomenta el buen humor? ¿Y que estimula la vista, el tacto y la concentración? No por casualidad dicen que hacer punto es el nuevo yoga occidental. Y también una magnífica manera de rememorar bonitos momentos. Recuerdo una tarde en el jardín de la casita de la sierra, tendría unos 8 o 9 años. Les pedí a mi madre y a mi abuela que me enseñasen a tejer lana como hacían ellas. Mi abuela me montó unos cuantos puntos en una aguja metálica. Y comencé…

¡Feliz tarde!
www.divinaholly.com

Déjanos un comentario (0)

¡Estrenamos tienda on line!Lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Hola!

Después de unas semanas centrada en la preparación de nuevos productos y la organización de la nueva tienda on line tengo la mejor de las noticias… ¡ya está aquí! No llegamos a los regalos de Navidad pero si a Reyes, que no es poco. Ha sido un trabajo largo, con algún que otro encontronazo, pero al fin tengo lo que quería: una tienda rebonita en la que podréis comprar todo lo que os antoje y os permita el bolsillo, claro está;-).

Para celebrarlo, además de haber puesto los gastos en envío gratis hasta el 31 de diciembre incluido, he hecho una selección de mis productos favoritos con mis modelos preferidas: Paula y Cristina.

¡Bienvenidos a nuestra tienda! ¡Pasen, disfruten y compren, señor@s, compren!;-)

Déjanos un comentario (3)

Love&VintageMartes, 19 de noviembre de 2013

El domingo estuve en Love&Vintage, feria de bodas vintage celebrada en Madrid. El evento, organizado por la wedding planner CRISTINA&CO y Something Old tuvo lugar en un sitio precioso: el palacio de Santa Bárbara. Y qué quieren que les diga, fue poner un pie dentro y empezar a alucinar… ¡qué maravilla! Vestidos, complementos, flores, dulces, un salon de té de cuento… pocos metros pero tan bonitos que daban ganas de quedarse allí todo el día. Disfruté como una niña chica viendo, tocando, admirando el trabajazo e historia que hay detrás de cada pieza y el amor e ilusión que ponen sus creadores. Me encantó hablar con una de las personas del taller de Marcela Mansergas, una diseñadora que desconocía y que me fascinó. Ahora se que el año pasado ganó el premio ‘Who’s on Next’ y que cada una de sus creaciones es una auténtica obra de arte. También conocí a Mónica de Something Old y a Bibiana, su socia, de Bibiana la lía y sus maravillosos tocados; y a Carmina, de L’ARCA que transmitía un entusiasmo contagioso y tiene unas piezas vintage increíbles. Cuando me encuentro con este tipo de personas pienso que cuando tu pasión es tu trabajo, o viceversa, se nota a la legua y se nota en los ojos.

Además de los descubrimientos puse cara a mucha gente que ya sigo desde hace tiempo, entre ellos a Nice Party, a Arbolande, a la simpática María, de Flores en el columpio, a Calista One y Oui Oui y MAISON POM POMS, con sus estupendas decoraciones.

Aquí les dejo algunas de las imágenes con sus creadores. ¡pasen y disfruten! Y no me digan que este tipo de cosas no alegran un poco –mucho– la vida. ¡feliz semana!

Déjanos un comentario (6)

DIYMartes, 29 de octubre de 2013

¡Hola!

Esta mañana han llegado nuevos materiales al taller y no he podido aguantar ni una hora para ponerme a probar con ellos. He elegido unas hojas de terciopelo gris, una diadema metálica y un puñado de pistilos dorados. La combinación es bonita, ¿verdad?

materials def2

El proceso es bastante sencillo aunque muy entretenido. Antes de nada he cortado las hojas una a una del ramo y después, las he ido pegando a la diadema teniendo en cuenta el tamaño. Una vez terminado el proceso, he ido añadiendo los pistilos uno a uno. Para terminar, he forrado con un fieltro gris la parte interior de la diadema y voilà!

Se puede llevar de la manera tradicional o como corona si la ponemos en la frente o la dejamos caer levemente sobre ella.

¡Buen día!

Déjanos un comentario (0)

In love total ♥♥♥Martes, 22 de octubre de 2013

¡Hola!

Hoy os quiero enseñar un blog que acabo de descubrir y me encanta, es , escrito por Mónica Bedmar, fotógrafa y directora de arte. De esos sitios a los que entras y no quieres salir, espero que os guste tanto como a mi. Os dejo algunas imágenes pero os aconsejo que entréis a verlo.

¡Feliz tarde!

Déjanos un comentario (0)

¡Bienvenidos!Para aprovechar todas las características de nuestra tienda virtual gire la pantalla de su tablet.